Edith Piaf "Non, Je ne regrette rien".


Siempre me ha impresionado la voz de Edith Piaf  y esta canción, sobre todo cuando la traduces y te das cuenta que está hablando de su vida. Tuvo una infancia desdichada y una vida melodramática, junto a una voz doliente y desgarradora, modelaron el estilo lírico de la cantante francesa más famosa del siglo pasado. Su aspecto desvalido le valió el nombre por el que es universalmente conocida: Piaf (gorrión). Además fue la musa del París existencialista de los años cincuenta.
Nació en 1915 y una mañana del 14 de octubre de 1963 fue enterrada en el cementerio de Père Lachaise , rodeada por decenas de miles de sus admiradores. Aunque el arzobispo de París se negó a concederle un funeral religioso por su vida amoral y llena de excesos, el abate Leclerc, capellán de la gente del espectáculo, le otorgó su bendición final en el momento en que el ataúd descendió a la tumba.
Non, je ne regrette rien , es una canción que Charles Dumont y Michel Vaucaire que habían escrito para ella, y que se convirtió en un símbolo en los primeros años sesenta.



No, no lamento nada

No! nada de nada,
No! no lamento nada
Ni el bien que me han hecho,
Ni el mal,
Todo eso me da igual!

No! nada de nada,
No! no lamento nada.
Está pagado, barrido, olvidado...
Me importa un bledo el pasado!

Con mis recuerdos
He encendido el fuego,
Mis penas, mis placeres…
Ya no los necesito!

Barridos los amores
Y todos sus temblores,
Barridos para siempre,
Vuelvo a empezar de cero.

No! nada de nada,
No! no lamento nada.
Ni el bien que me han hecho,
Ni el mal,
Todo eso me da igual!

No! nada de nada,
No! no lamento nada.
Porque mi vida,
Porque mis alegrías,
Hoy comienzan contigo... !

- FUENTE -
MUSICA.COM


 

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