La guerra del GENERAL ESCOBAR.

                                                                 Foto: cronicaglobal
La guerra del General escobar de José Luis Olaizola, fue ganadora del prestigioso Premio Planeta de novela  en 1983. Es una obra muy interesante, mucha gente considera a la Guardia Civil como un cuerpo armado represor del franquismo y por lo tanto de la dictadura. Pero cuando se habla en los medios de los represaliados del franquismo no se menciona para nada a los guardias civiles que se mantuvieron fieles a la república y pagaron con su vida por ello. También sus restos andan desperdigados  por las cunetas y fosas comunes de nuestro país, para mi estos son los grandes olvidados de la guerra.
                                                             
Un poco de historia: El origen de la Guardia Civil se remonta a 1844, adquirió su popular mote después de que le fuera concedido el título de «Benemérita» tras otorgarle la Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia en octubre de 1929. El Duque de Ahumada creó el 28 de marzo de 1844 la Guardia Civil, con la idea de proteger los caminos tras el caos en el que se vio envuelta España tras la Guerra de la Independencia contra Francia (1808-1814), ya que los caminos se llenaron de bandoleros y de todo tipo de criminales, y la idea era combatirlos allí donde ellos acampaban a sus anchas. Y para el que no lo sepa «Benemérita» es por Beneficencia.

Antes de escribir el resumen del libro quiero poner unas líneas del libro muy interesantes.
En el consejo de guerra celebrado en el castillo-presidio de Montjuich, el fiscal acusa sumariamente de alta traición al General Escobar. 
     –Entiendo que un militar que se confiesa católico ha sido en esta guerra doblemente traidor: a su patria y a su Dios. 
       El presidente advierte al fiscal: 
     –Aténgase al contenido de la acusación. Al coronel Escobar no se le juzga por sus convicciones religiosas, sino por alzarse en armas contra el Régimen que ha triunfado y cuya legalidad ha sido reconocida por todos los países civilizados. 
       Se me está juzgando con la graduación de coronel, ya que, aunque al término de la guerra era general en jefe del ejército de Extremadura, para los vencedores sigo siendo el Coronel de la Guardia Civil que en julio de 1936 luchó, precisamente en esta ciudad de Barcelona, contra los militares rebeldes que dejaron de serlo cuando ganaron la guerra. 
     –Tenga en cuenta Coronel que la rebeldía queda legitimada y purificada por el triunfo. 

Resumen extraído de la novela:
El coronel de la Guardia Civil Antonio Escobar, hombre de profundas convicciones religiosas, consiguió con su decidida actuación el 19 de julio de 1936 que no prosperase la sublevación militar en Barcelona. Pese a ser hijo de un héroe de la guerra de Cuba, y tener una hija monja adoratriz, un hijo falangista Palma de Plata y dos hermanos también coroneles de la Guardia Civil, optó por la libertad de actuar conforme a su conciencia y al juramento prestado al Gobierno legalmente constituido.
A través de esta obra, el autor nos da una visión infrecuente de los años de nuestra guerra, vividos sin partidismo ni ideologías por un militar que en la España del gran desgarrón histórico eligió, ante el estupor mal disimulado de las autoridades, una incómoda postura, porque creía que su puesto era aquél. Pese a la historicidad del relato, nos encontramos ante una novela en la que su autor se ha limitado a recrear un personaje admirable que pudo vivir, luchar y morir en cualquier otra guerra fraticida de la Historia.

Para finalizar, hubo una denuncia en un juzgado por plagio, por parte de Pedro Massip, que fue capitán del Ejército republicano y ayudante del general Escobar durante la época que describe el libro. Casado con Ángeles Campos Escobar, sobrina de la figura central de la novela premiada, es autor de un guión cinematográfico, Deber y conciencia. El texto está basado en sus experiencias como ayudante del general Escobar en el frente de Extremadura durante la época en que estuvo bajo sus órdenes, entre 1938 y 1939. "Fueron", dice Massip, "unas relaciones muy personales, y por tanto sólo yo pude ser testigo de algunas de las anécdotas que cuento"…lo que no sé es como acabó la denuncia.

Comentarios

  1. No recuerdo el nombre de qué general de la Guardia Civil estaba al lado de la República, incluso Franco se planteó su disolución como represalia, pero no sé si se daría cuenta o le convencieron de que era un cuerpo muy válido para tener controlada a la población, como una tela de araña que llegaba a donde otros cuerpos, por ejemplo el ejército, no llegaban. De ahí que cada pueblo tuviera un cuartelillo con dos o tres guardias y, por extensión, la represión fuera tan brutal... el resto ya es de sobra conocido.

    ResponderEliminar
  2. Y Felipe González también se planteó lo mismo, pero no tuvo… Yo soy de la opinión que tanto un bando como otro hicieron lo mismo, además quien gana la guerra marca el destino de los perdedores. Por un lado tenemos a Carrillo, fue un criminal acusado de crímenes contra la humanidad por la Cruz Roja y nadie de la izquierda de este país se ha cuestionado nunca su comportamiento. Y por otro lado tenemos a la Guardia Civil, a la que siempre se le señalará con el dedo, de ser un cuerpo armado represor de la dictadura, a pesar de los años que hace que murió el dictador. En cambio la policía se cambió de nombre y de uniforme y nadie se acuerda de la Policía Armada

    ResponderEliminar
  3. La diferencia entre Carrillo y la Guardia Civil es que lo que hizo Carrillo fue durante un periodo de guerra y lo que hizo la Guardia Civil (además de en periodo de guerra) fue durante tiempo de paz.
    Cuando se dice tan a la ligera de que "en los dos bandos bla, bla, bla... habría que ver si fue en tiempo de paz o de guerra.

    ResponderEliminar
  4. ¿Estás justificando el asesinato en masa de más de cinco mil personas, la mayoría presos comunes y algunos críos por que se hizo en un periodo de guerra?...no lo entiendo.
    La masacre del bosque de Katyn, es como se conoce los asesinatos en masa de oficiales del ejército, policías, intelectuales y otros civiles polacos llevada a cabo por el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD) era a policía secreta soviética dirigida por Lavrenti Beria. Los polacos intentaron que fueran juzgados los culpables por crímenes contra la humanidad y ni uno de los países aliados apoyó esta iniciativa del gobierno polaco. Por lo tanto en la guerra y en la posguerra siempre el que gana se ceba con el perdedor y no hay otra. Yo soy partidario de una ley del perdón como tienen otros países como Alemania, y convertir monumentos como el Valle de los Caídos en un símbolo para ambos bando, para que se nos olvide lo que significó la guerra para todos sin importar si se estaba en el lado rojo o azul.

    ResponderEliminar
  5. De todas formas Carrillo y gente del régimen se la jugaron en la transición y Carrillo muchas veces reconoció el valor de personas que habían sido gente muy importante con Franco, y se echaron a un lado para que en España hubiera democracia. Y esto parece que a muchos que andan por ahí quitando placas de calles se les ha olvidado.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

La mentira de las gafas progresivas baratas

Monumento a Ausiàs March del escultor Andreu Alfaro.

Un patán llamado Donad Trump.