Menos justicia y más mano dura ante el desafío catalán.

He nacido en el histórico Reino de Valencia, oficialmente “Comunitat Valenciana” y en consecuencia mi Nación es España. Aunque mayoritariamente se considera que estamos unidos en una sola nación desde hace 500 años. La realidad es que lo somos desde hace 300 años por ley de Nueva Planta y por derecho de conquista de la dinastía de los Borbones, “Felipe V” unificó España en un solo reino. Con una sola lengua y una sola cultura “la castellana” se puso al frente por primera vez del «Reino de España». Hasta entonces no había existido ese término.
Por otro lado 200 años antes, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, unificaron las dos coronas más poderosas de la península en 1469 y cuyos descendientes heredaron unos reinos ibéricos, también Navarra y Granada, que se conocían, entre otras denominaciones, como "las Españas". Sin embargo, en la opinión de muchos historiadores la unión dinástica no es un hecho suficiente para hablar de una única entidad política porque ni siquiera existía una integración jurídica. Los Reyes Católicos unificaron la política exterior, la hacienda real y el ejército, pero lo hicieron respetando la independencia, fueros y privilegios de cada uno de sus reinos. Y eso se acabó con la guerra de sucesión. 

En la actualidad, estamos viviendo un acto de sedición por parte de Catalunya sin precedentes en nuestra historia moderna, los catalanes se sienten menospreciados por el gobierno de España y si tenemos en cuenta que hay partidos y grupos nacionalistas que han envenenado a los ciudadanos y ciudadanas, echando la culpa de todos sus problema a España “Espanya ens roba”dicen. Y esta es la consecuencia de la España de las autonomías que se hizo con prisas y corriendo en la transición española. No todos los españoles/as eran iguales ante la ley, ya que  hubo unos privilegios para ciertas comunidades y sus ciudadanos que no tuvieron el resto  de este país, y Catalunya era una de las privilegiadas. Pero llega un momento que quieren mucho más, y ante la negativa del gobierno de ceder a sus pretensiones, hemos llegado a un punto sin retorno.

Hemos visto estas últimas semanas como se han saltado las leyes españolas como las propias catalanas per collons. Un ejemplo; para hacer lo que han hecho estas últimas semanas en el parlamento catalán, necesitaban las dos terceras partes de la cámara...no la tenían y les ha dado igual y a eso le llaman democracia. Llegado este punto, no solo no se debe de permitir el referéndum por ilegal “aunque siempre habrá alguna urna que no se podrá evitar que se ponga” sino que se debe de ilegalizar todos los partidos que han apoyado la sedición de Catalunya, meter  en la cárcel después de un juicio justo a los culpables si lo fueran y utilizar todos los medios que un Estado de derecho tiene a su alcance para evitar la sedición de una parte de nuestra patria.

Para terminar, se ha dejado pasar demasiado tiempo sin hacer nada y sin dialogo ninguno. Pero  los separatistas viendo que cada vez que han incumplido la ley no ha habido consecuencias, se han envalentonado y ha ido a por todas. Y como pasa con los chulos macarras de los colegios que acosan a sus compañeros, hasta que no les das dos hostias no se acaba el problema.

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